lunes, 6 de agosto de 2007

Mini encuesta!


¡Alguna vez oí esto!: "Las imagenes dicen más que las propias palabras" y estoy muy de acuerdo!! y tú ¿Te has sentido alguna vez así?

viernes, 3 de agosto de 2007

W.C. Mi baño vecino


Ingresé junto con una chica de cabellos azules y falda de tul color rosa, en el interior ya habían otras tantas, algunas maquillándose, otras llorando por la infidelidad de la noche, las demás vomitando, todas en algo distinto, pero con algo en común, ¡todas mujeres!, de peinados raros, de ropas extrañas, de aros en el rostro, de labios rojos, pero mujeres al fin y al cabo…

Sonaba “Your bones got a little machine!!…”, por supuesto que entonada por los grandiosos Pixies, cuando entré al cubículo que me correspondía, claro! no por que era de mi pertenencia, si no por mi lugar ocupado en la gigantesca fila…

Mi compañera del baño de al lado ingresaba al compartimiento de 2x2 también. Al parecer no tenía pestillo, bueno… que más se puede pedir en un bar del circuito underground, no por el hecho de ser frecuentado por los amantes de la movida alterna y extravagante, sino porque simplemente en esos detalles está su esencia, ¡siempre tan ajenos a lo habitual!…

Mi nueva vecina no podía lograr mantener la puerta cerrada, intuí que era producto de los tragos de más que su cuerpo cargaba… Sacó un pucho y lo encendió, expiró y lloró por unos largos 5 minutos, los sonidos que emanaban de su cubículo la delataban cuando preguntó mi nombre, y por supuesto yo el de ella, ¿querís un cigarro?, ¡no gracias, no fumo! Le respondí…

¡Traté de matarme! ¡pero no resultó! ¿Cachay la historia de Cobain? jajaja…. ¡Esa es la historia de mi vida! Siempre llena de excesos, ¡obviooo! De sexo, drogas y rock and roll!! Aunque de más drogas, que de sexo y rock, Yeahhh!!

Yo no podía moverme, no sabía que decir, ya habían concluido mis minutos en el W.C. las demás comenzaban a abuchearme, ¡cómo no! si llevaba más del tiempo habitual en su interior, esta nueva vecina al parecer me necesitaba, quería hablar, desahogarse y yo no podía abandonarla… ¡Sí! Era una desconocida, pero solo porque no conocía su rostro, su historia ya era parte de mi vida… Conversamos durante una hora, las demás ya se habían resignado, ni los gritos podían sacarnos de nuestros baños amigos...

Cambiamos de tema una y otra vez, al parecer, el sentido de nuestras primeras palabras había quedado en el pasado. Me contó de su familia, de su amor por la medicina, de su viaje a Machu Pichu, de su fascinación por Madonna y de su envidia por mis zapatos nuevos.

¡Amo tus zapatos con cinta rosa! y salió de su cubículo, pero salió, para no volver…



El ayer, hoy es un recuerdo


1) ...Las horas pasan y ni siquiera un llamado suyo, han pasado casi seis meses y aún miro a través de los vidrios empañados por la humedad después de la lluvia, esperando a que suene el teléfono, a que aunque sea por un instante de mí se acuerde.

No puedo creer que después de tanto tiempo no quiera saber nada de la persona que más lo ha querido y odiado en la vida, de la persona que veía en él a un ser amable y particular, de la persona que reflejaba su narcisismo a través de él, el complemento exacto entre lo oscuro y la claridad, entre todos los opuestos existentes, pero que en el fondo, no son algo más que lo mismo en su sentido contrario.

2) Ha pasado algo más de un año desde lo escrito anteriormente y aún sigo esperando a que suene el teléfono, a que aunque por una vez de mí se acuerde, como yo de él lo hago... aunque creo que debo aceptar que no fui lo suficientemente importante como creí haberlo sido, no debo negar, que en más de una ocasión me sentí querida, sí!, aún después de los engaños cuando él se iba con otro y no con una otra.

Hace unos días, volvió a mi vida, pero no para mi buena fortuna, no pensé que al tenerlo frente a mis ojos, volvería a inquietarme y a querer tenerlo nuevamente a mi lado, aunque fuera como amigo... Yo sigo aquí, y creo nunca haberme ido, sino sólo alejado por un tiempo, siempre estuvo en mí, y yo no en él, aunque él diga lo contrario...

Él reanudó su vida, y yo sigo aquí, sola en espera de alguien que me quiera tanto como yo lo amé a él, tal vez, eso es lo que más me desespera: la espera, la larga espera, el saber que el funciona como de costumbre, pero más enamorado que nunca, de un hombre que le entrega lo que yo no podré darle nunca...


PD: esta es la historia de una buena amiga, una amiga que hoy ya no está junto a mí, una amiga que hoy se ha marchado para no volver, una amiga que amó y que espera volver a creer... Con amor para ti amiga mía...